KonoZer ARAGÓN

¡Papá, no me riñas !

samedi 3 juillet 2010, par 02 Antonio Palomino

He tenido ocasión de escuchar por la radio a un representante del Ministerio de Economía y Hacienda (es una lástima no recordar su nombre y su cargo) que, hablando de la subida de dos puntos del IVA, decía más o menos textualmente que “era una subida necesaria para un país que había estado viviendo por encima de sus posibilidades, en el que sus ciudadanos se habían acostumbrado a conseguir el dinero fácilmente y que, por ese motivo, habían dejado de valorar el esfuerzo que ello suponía, por lo que, aunque fuera difícil, el Estado debía controlar el gasto público y comenzar a ahorrar”.

Curioso, muy curioso. Es cierto que la ciudadanía ha accedido al dinero de manera muy fácil en los últimos años, pero, ¿quién lo ha consentido ? Cuando yo era joven (más joven), si te querías comprar un coche (de segunda mano) ibas al banco a pedir un crédito, pequeño claro, y te pedían un aval además de cobrártelo a un 18 o un 19 por ciento. Estos últimos años, los bancos han dejado de ser bancos y han ofrecido “chollos” en forma de intereses para que todo el mundo pudiera tener su chalet, su coche de alta gama a ser posible, su casita de veraneo, etc., etc. A eso se dio en llamarlo “el estado del bienestar”.

Aquél coche que te costaba 500.000 pesetas y por el que te había avalado tu padre, lo tenías pagado en dos o tres años. Lo mismo pasaba con un piso ; aunque tardaras más años en pagarlo, terminabas antes de morirte. Nuestros padres eran felices : tenían su coche y su piso, y aún les quedaban algunos años en los que poder ahorrar algo para el día de mañana.

Ahora no. Ahora el dinero es muy barato, pero las deudas se alargan durante toda la vida. Nos han vendido el caramelo envenenado del famoso bienestar que, al final, consiste sólo en tener una casa más grande que tu compañero Rodríguez o un coche con más cilindros que el de tu vecino, algo que además de salirte más caro a la hora de comprarlo, repercutirá también en tu economía en forma de multas o de cursillos que deberás pagar para recuperar los puntos del carnet.

Pues bien, todo eso ha sido promovido o, en el mejor de los casos consentido, por parte de unos gobiernos que no han dudado en conceder beneplácitos a los bancos o simplemente, se han dedicado a observar complacientemente como estos engordaban sus cuentas de resultados.

En cuanto a lo del gasto público… no sé si echarme a llorar o partirme de la risa. Cuando todo indicaba que había que recortarlo, ha sido justo cuando más se han puesto a gastar, y ahora, que por fin se han enterado de que por lo visto había crisis (les ha costado mucho), vienen con las carreras y los extintores para apagar un fuego al que hace poco le estaban echando gasolina.

Pero claro, los extintores y la gasolina (sobre todo la gasolina) los vamos a pagar nosotros, al precio que quieran los bancos y, lo que es aún mejor, si quieren prestarnos el dinero, ese dinero que les ha adelantado ya el gobierno, ese dinero que era de todos…

¿Porque tenemos que pagar dos veces (o más) por lo mismo ? Supongo que lo entendería si fuera economista, o a lo mejor tampoco, no lo sé. El caso es que me repatea que “hagan de papás” y nos regañen, sobre todo cuando no somos nosotros los que nos hemos portado mal. Estoy convencido de que muchos de los ministros o consejeros que han formado parte de los últimos gobiernos estatales o autonómicos (de cualquier ideología) no hubieran pasado las pruebas de selección del departamento de recursos humanos de cualquier empresa privada.

Sí son especialistas en el entretenimiento, en enfrentar a los ciudadanos de diferentes lugares del Estado, verdaderos técnicos en globos-sonda, consumados maestros en el arte del despiste y la distracción y, en algunos casos, incluso corruptos.

Pero bueno esto es lo que tenemos, lo que hemos elegido en las urnas. Por cierto, a este paso en las próximas elecciones no será necesario ir a votar en domingo. Valdrá cualquier día de la semana porque los votantes no estarán demasiado ocupados, no podrán perder horas de trabajo en un trabajo que quizá no tengan.

Estoy deseando que llegue el verano en toda su plenitud. Está demostrado que en vacaciones, cuando ellos no están, este país vive tranquilo, sin sobresaltos. ¡Váyanse de vacaciones y déjennos vivir tranquilos, por favor !

Répondre à cet article

SPIP | squelette | | Plan du site | Suivre la vie du site RSS 2.0