KonoZer ARAGÓN

HACIENDO EL AMOR

Comenzar de nuevo, Deshacerse del pasado

Martes 20 de abril de 2010

La mujer ha aprendido a hacer el amor de hombres que no saben como hacer el amor. El resultado es caos y confusión. Desde el comienzo del tiempo se la ha manipulado y animado para sentir que la expresión más fina de su amor es complacerlo a él sexualmente. La verdad es al revés: la expresión más fina del amor es para el hombre deleitarla a ella sexualmente.

Esto solo lo puede hacer cuando pueda olvidar su preocupación con el orgasmo y esté lo suficientemente presente en el amor o el altruismo para recoger y recibir las energías divinas de ella, su expresión más fina de amor.

Al enseñarle a ella a complacerlo y satisfacerlo, a través de los años, él ha enseñado a desearlo, a proyectarse a ella sexualmente. Esto la lleva a elegir al hombre que quiere. El deseo y la elección surge de la emocionalidad masculina, el principio activo de partida que hizo del mundo lo que es. Por lo que ella elige a su hombre con sus vibraciones inducidas masculinas y, casi invariablemente, es la persona errónea. La mujer como ser verdadero no desea al hombre. Ella no lo necesita. Ella es el principio pasivo, de atracción. Ella como verdadero ser, es como un imán viviente, irresistible, que sin elección ni error atraerá hacía sí el hombre verdadero que la amará verdadera y divinamente. A diferencia del hombre, la mujer en su verdadero ser puede existir sin penetración sexual o masturbación. Ella espera el amor, no el sexo. Los bebés han sido mucho tiempo su sustituto parcial para el amor en el sexo. La única razón por la que ella empezó a irse a un sueño al hacer el amor en primer lugar fue para escapar de su creciente falta de amor. La mujer solo anhela al hombre cuando se identifica con su forzada emocionalidad masculina. La ninfomania es una proyección y una invención totalmente masculina, como las sex-shops, la pornografía y la prostitución.

La mujer ha sido totalmente engañada sexualmente por el hombre, lavada el cerebro de forma patológica. Y hoy día, mientras se congratula con ella misma por el progreso en romper la dominación masculina en el mundo, ella fracasa en percibir que él la tiene tan enganchada como siempre en su sustituto orgásmico y clitoridiano al hacer el amor. El amor, y no la igualdad, es sobre lo que se basan las protestas externas feministas. La dominación masculina comenzó en el sexo y en el sexo continúa sin abatir. Ello es el mundo del hombre y él lo construyó sobre la fuerza de su agresión sexual.

Pero la mujer no puede alterar su posición retirándose del sexo o usando otros mecanismos. Ella los ha probado todos a través de los siglos y ninguno ha funcionado ni funcionará. El problema es ahora racial, más allá de la esfera personal de los que están implicados en resolverlo. Solo la acción divina o la consciencia puede ayudar.

Déjame preguntarte, escuchen ahora las mujeres: ¿Tienes idea de cómo liberarte de la dominación sexual masculina? ¿Cómo tratar de nuevo el auténtico amor a tu vida? ¿Cómo hacer que tu hombre y tú misma empecéis a amar, a amar verdaderamente como algo tangible que podáis realmente crear juntos y construir durante el tiempo que estéis juntos? ¿Lo sabes? Si lo sabes por favor dilo. Dilo ahora, en voz alta o a alguien antes de que yo te lo diga. Dilo ahora antes de intentarlo después de que yo hable, para decirte que tu lo supiste todo el tiempo.

Porque si dices eso después, puedes olvidarlo, no vas a cambiar. No vas a hacer el amor. Para traer el amor a tu vida sexual tu vas a necesitar mucha energía nueva. Esa energía comienza con honestidad -honestidad hacia tí misma y hacia la vida que está intentando ayudarte. Primero, tu debes oírte a tí misma admitir que tu vida amorosa no es suficientemente buena. Debes verbalizarlo, dilo, escúchalo para que no haya escondites, escapes psicológicos. No es suficiente con saber que aman dentro y no decirlo más. Entonces cuando es demasiado tarde, sollozan y gritan por su amor, pero la puerta se cerró de golpe ya, la casa está vacía. Tu debes decirlo ahora para que todo tu ser lo oiga. Segundo, si estás viendo la verdad de lo que he dicho sobre el amor, debes declararte a tí misma que ello es verdad.

Tercero, debes admitir a tí misma que personalmente no sabes que hacer sobre el problema, que no tienes poder fuera de tomar todas las viejas acciones que los seres humanos han tomado en su desesperación, y la desesperación los ha llevado bastante infructuosamente desde que el hombre y la mujer se enamoraron por primera vez y el tiempo, o la emoción comenzó a venir entre ellos.

Sé honesta. Si ya sabes la respuesta, ¿por qué no lo has hecho? Y si tienes la respuesta, ¿por qué estás leyendo esto? Es verdad que una vez tu, tanto hombre como mujer, sabías como hacer el amor. Si estás oyendo la verdad de lo que estoy diciendo, ello significa no solo que estas preparado para recordarlo de nuevo, sino que ya has comenzado realmente a recordar. Y si mientras sigo tu continúas reconociendo verbalmente la verdad de ello, así tu cuerpo o algún otro cuerpo puede oír tu diligencia y humildad, habrá suficiente energía en tí para hacer un comienzo práctico.

Tal honestidad y autoconocimiento genera pasión. La pasión es el poder del amor y el verdadero compromiso. La pasión es la única energía suficientemente poderosa para hacer el trabajo. No va a ser fácil. Necesitarás cada trozo de fuerza y autoconocimiento en tu ser. Recordar y reconocer la verdad mientras la oyes es una cosa, vivirla o ponerla en practica es la próxima. La vivencia de ella, por supuesto, es lo que realmente cuenta, y eso es duro. Sin embargo, si tienes el coraje, la honestidad propia, y quieres tu libertad, tu amor, te guiaré a vivenciarla. Por favor pregúntate a tí mismo de nuevo esas cuestiones: ¿Es tu vida amorosa suficientemente buena? ¿Hasta aquí lo que he dicho es la verdad, o te suena como a verdad? ¿Puedes tu mismo a través de tu propio conocimiento o esfuerzo resolver el problema? ¿Necesitas ayuda? Examina esta última cuestión de cerca. Si la respuesta es sí, dí, "Sí, necesito ayuda" Admite que no puedes hacerlo solo, porque cuando tu te abandonas, cuando verdaderamente te entregas en humildad, la ayuda está siempre ahí dentro de tí, y entonces ella aparece fuera de tí. Continúa preguntándote a tí mismo estas cuestiones cada vez que leas esto. Reafirma la energía de honestidad y de la necesidad verdadera. Y mientras pones lo que te he dicho en práctica y lo ves funcionar, reconoce la verdad de ello. Mantén la pasión fluyendo con gratitud al amor y a la vida. De otra forma gradualmente olvidarás lo que has oído y practicando, renunciarás a la lucha y te deslizarás de nuevo al círculo vicioso donde nada puede hacerse.

Para comenzar de nuevo a hacer el amor divino, primero debes aprender a deshacerte de tu propio pasado. Debes desaprender o descartar todo lo que has ya acumulado emocionalmente. Si has tenido un amor roto en el pasado, o una mala experiencia sexual, esa emoción todavía estará en tí, especialmente si eres una mujer. Si eres un hombre y estudias revistas pornográficas o imágenes sexualmente sugestivas, esa emoción está ahí ahora en tí, esperando erupcionar y tomar posesión de tí como excitación y eyaculación precoz a la primera oportunidad sexual. Todos estamos sexualmente cargados, preparados para salirnos emocionalmente tan pronto como haya una posibilidad de penetración.

Pero, por supuesto, nosotros no podemos posiblemente mencionar o conocer todas nuestras experiencias pasadas asociadas con la emoción sexual estirándonos atrás hacia nuestra infancia. Todas ellas se han fundido en una compleja y profunda oscuridad que es demasiado complicada y oscura para que la podamos definir alguna vez.

Ver en línea : De OSHO

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